BIENVENIDOS AMIGOS !!!



En esta pagina podéis ver a un grupo de compañeros cordados en una misma ascensión y que no es otra que aventurarse en lo que más les apasionan: LAS MONTAÑAS; senderismo, alpinismo, espeleología, barrancos …son una muestra de las actividades realizadas por el EQUIPO A media horita durante todo el año.



Mario, Miguel Ángel, Javi, Fran, Manolo, José Luis y Sergio Eusebio son el grueso de este Equipo, pero no son los únicos, en numerosas ocasiones hay amigos que se deciden en dar un pasito al frente y nos acompañan en nuestras aventuras, vosotros podéis ser uno de ellos, animo y nos vemos en la cumbre…



Como no sabían que era imposible, lo hicieron.







Anónimo.

sábado, 16 de julio de 2011

MULHACÉN, LA NORTE IMPOSIBLE.

Eran las cuatro de la madrugada del Martes, cuando Mario, Sara, Dani, Fran, Kyran, Nenka y yo, Eusebio Sergio, caminábamos por el inicio de la verea de la Estrella, el objetivo de la jornada, nada mas y nada menos que subir y bajar en un solo dia el techo de la Península Ibérica, El Mulhacén.
La empresa no iba a ser nada fácil. Tras cruzar el pueblo de Güejar Sierra y dejar el coche en el inicio del Barranco de San Juan a mas de 1.200 metros de altitud, emprendimos la marcha por la Vereda de la Estrella con tan solo la luz de nuestros frontales. con una infinidad de estrellas sobre nuestras cabezas y el con rugir del río Genil bajo nuestros pies, toda una gozada para nuestros sentidos.
No recuerdo a que hora fuimos pasamos por los distintos puntos característicos de la ruta, El Abuelo, El Puente del Guarnon, las minas, Valdeinfierno, solo recuerdo a Dani tirando a paso firme y sin entretenerse, solo lo justo, para indicarnos con su frontal, donde se posaba una cabra en medio de aquella oscuridad, y que Sara, pese a su juventud, iba mano a mano con Mario !!! y pese a tenerlo en el interior de la mochila, sin frontal que le alumbrara !!!, quería avivar sus sentidos, tropecé yo mas con mi frontal, que ella ja ja ja !!!.Fran aguantado el ímpetu de sus malamutes, sobre todo de Nenka, que su curiosidad, le hacia desviarse de la senda y prender montaña arriba, en busca de vete a tu saber que bicho, y yo, gozando aquella ruta y recordando junto a los demás, las múltiples anécdotas que tienen para nosotros estas montañas.
Pese a perder en un principio, la senda originaria que ascendía a la Maja del Palo, llegamos con los primeros claros del día, a dicho collao. Desde allí ya si divisábamos lo andado y lo que aun nos quedaba.
Aun a pesar de ser verano y no tener más que algún nevero pegado en su parte mas agreste y sombría y aun no teniendo la majestuosidad agresiva que puede presentar en invierno, aquella montaña, aquella cima, sobrecogía de igual manera.Y me volví apreuntar lo mismo, que cuando la vi por primera vez, ¿Por donde diablos se sube allí?, si es una pared vertical !!!, ¿Que se vera desde allí arriba?




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Iba el grupo montañero por la senda del LLano de la Vivoras, camino de la Chorrera de la Mosca y la cosa se ponía poco a poco seria.
Sara, la subida al collao, le había cascado la espalda y a pesar de que seguía con fuerzas, la prudencia de Mario y no la constancia y las ganas de Sara en subir aquella Montaña, hicieron desistir la continuación de su ascenso. Bravo chica!!, Yo a tu edad me asfixiaba subiendo por las escaleras a un cuarto piso, la Montaña seguirá ahí, nadie la moverá, pero los recuerdos de ese día compartidos con tu padre, permanecerán como esa Montaña, que quisiste subir ese día.
Ya solo quedábamos Dani, yo y Fran con sus perros, y ahora si, la montaña ponía a cada uno en su sitio. Desperdigados, por esa enorme pendiente de pedregales, intuíamos como íbamos a salvar aquellas chorreras de agua, que se desprendían de lo alto de su laguna. En una de las paradas, recuerdo mirar a Fran y el tío se quedaba dormido sentado en una peña!!! Ufff… me huele que de la Laguna de la Mosca no salimos.




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Tras atravesar varias veces los torrentes, llegamos a lo que es el oasis de la cara Norte del Mulhacén, la Laguna de la Mosca, 2.800 metros de altitud. Era envidiable ver aquellas tiendas de montaña instaladas en la verde hierva que circundaba toda la laguna, la cual, hacia reflejar con los primeros rayos del sol, la Norte del Rey de la Península. Despertar allí, con un té en la mano y viendo esas montañas, no lo cambiaria ni por una noche en el hotel Ritz.




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Ya me habían dicho Dani y Fran en la subida a la laguna, que de allí, ya no subirían más. Fue varias veces la que pensé en despedirme de ellos y prender el resto de la subida que me quedaba. Pensaba, 45 minutos al collao del ciervo, una hora en la cima y luego a carajo sacado para abajo. Pero mi maldita conciencia, me decía que no, que en que marrón les podía meter, si una vez ellos abajo, yo en la bajada, me rompo una pierna bajado nuevamente a la Laguna o por los distintas alternativas de la Chorrera. Por lo que tome la decisión que creí mas correcta, bajar aquellos pedregales con los que me habían acompañado, esto no era una competición, era intentar llegar a cima todos, para eso me fuera comprometido yo solo desde un principio y no implico a nadie.












La bajada de la laguna hasta la Maja del Palo fue alucinante, vernos bajar a los tres por aquellos pedregales hasta el río Valdeinfierno a toda velocidad fue una gozada. Junto a Kyran y Nenka parecíamos que estábamos dando caza algún animal de igual manera que lo hacian nuestros ancestros.






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De hecho, en el Rio Guarnón dimos caza a Mario y a Sara, los cuales, estaban pegándose un ligero bañito. Estuve hablando con ellos sobre lo ocurrido y lo imprudente que fuera sido de mi parte haber seguido subiendo y con, una palabra en el aire,-Maricona!!!- me despedí de ellos y nuevamente emprendí la carrera, hasta el final del barranco. Me encontraba muy fuerte y con muchas ganas de correr por aquella ruta, siempre que la he hecho, he ido con botas y con el mochilon de 70 litros a la espalda, era el día para correr.
Eran las 12:00 del día y el Sol picaba de lo lindo y tras los obligados estiramientos, no lo dude, en descalzarme y meterme en las aguas frías del Río Genil, hasta la llegada de los demás compañeros, que no tardaron en aparecer.




Las dos de la tarde y sentados en una mesa comiendo??? Ummm…!! Esto no es el Equipo A media horita que yo conocía, en el que almorzábamos a las seis de la tarde, ja ja ja !!! Fuera aparte de bromas, os doy las gracias a todos por acompañarme a mi ruta, y lo que fue mi ultimo gran entreno para la UTMB. El dicho a la tercera fue a la vencida no fue cierto, será a la cuarta.
Y si Mario, como diría nuestro amigo Manolo….MARICONA !!!!
Un abrazo de vuestro compañero Sergio Eusebio.